Hay la costumbre que los chicos de iFixit desmonten los nuevos dispositivos, pero esta vez la noticia nos viene de un sitio web ruso donde han hecho lo mismo con el nuevo buque insignia de Samsung , el Galaxy S5.

Parece que la pantalla es muy difícil de desmontar debido a la cola, que se funden a altas temperaturas: el teléfono se calienta a 150 grados antes de que se desconecte la pantalla y toda esta operación dura aproximadamente una hora, así que no te aconsejamos que lo pruebes tú mismo.

Probablemente estas medidas eran necesarias para alcanzar la certificación de protección IP67 que garantiza un alto grado de resistencia al agua y al polvo.